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miércoles, 15 de julio de 2015

El arte de la fotografía de moda

La fotografía de moda implica mucho más que ropa y caras bonitas, requiere de un fotógrafo muy creativo para preparar la escena y dirigir la sesión, además de un dominio excelente de las técnicas de retrato e iluminación.

Cuando se menciona el término “fotografía de moda”, muchos piensan en un mundo glamoroso, pasarelas, ropa chic, joyas, accesorios, maquillaje, modelos hermosos e, incluso ahora, alguna rellenita sexy abanderada de los defensores de las curvas.
Sin embargo, quienes están un poco más relacionados con el tema, pensarán también en cámaras, flashes, rebotadores de luz, dirección de modelos; en la intervención de estilistas, maquilladores y, en algunos casos, de productores e innumerables horas de retoque fotográfico, además de la necesidad de crear un concepto o incluso contar una historia.
La fotografía de moda implica mucho más que ropa y caras bonitas, requiere de un fotógrafo con inmensa creatividad para preparar la escena y dirigir la sesión. Además, debe poseer un dominio excelente de las técnicas de retrato e iluminación y la capacidad de provocar en el espectador una reacción o un sentimiento que puede ser, por ejemplo, de admiración, deseo o incluso repulsión.
A continuación, le damos algunos consejos técnicos y prácticos con los que, de la mano de su propia creatividad, podrá comenzar con el pie derecho en la fotografía de moda.

Busca referencias
A ningún artista le viene la inspiración de la nada. El fotógrafo debe documentarse, buscar referencias, ver desde lo que los grandes fotógrafos hicieron en el pasado, hasta lo que se está realizando en la actualidad. Incluso, puede tratar de imitarlos para adquirir un mejor dominio técnico y comenzar a desarrollar un estilo propio.
Vea el trabajo de Julia Margaret-Cameron, quien no pretendía ser fotógrafa de moda, pero marcó una pauta para otros como el barón Adolphe de Meyer, el “Debussy de la fotografía” –según Cecil Beaton– quien fue el primer fotógrafo contratado por la revista Vogue de 1913 a 1921.
Observe las  imágenes de Beaton, Ellen von Unwerth, Annie Leibovitz, Helmut Newton, Bruce Weber, Irving Penn, Peter Lindbergh, Patrick Demarchelier, Richard Avedon, Guy Bourdin, Steven Meisel y Mario Testino, entre otros, y percátese de la enorme cantidad de posibilidades que le da la fotografía de moda, aspire a ser como ellos y no se conforme con una buena pose y una iluminación impecable, ya que eso es para los fotógrafos “del montón”.

Planeación
Antes de cualquier sesión, debe hacer un trabajo de visualización de lo que quiere lograr y tener bien claro cuál es el o los elementos a resaltar: joyas, zapatos, ropa, maquillaje, el o la modelo, un lugar, un concepto, un estilo de vida, un sentimiento, etc. Así le será más fácil decidir cómo va a coordinarse con su asistente y con quienes se encarguen de maquillaje, vestuario, peinado, mobiliario y demás asuntos. ¡Delegue responsabilidades! Créalo, tratar de hacerlo todo no es una buena idea.
Debe saber qué tipo de personaje requiere de acuerdo con lo que pretende transmitir. Si planea hacer este trabajo de forma más profesional, es buena idea estar en contacto con agencias de modelos y revisar los portafolios. Si no conoce al modelo, procure hacerlo días antes de la sesión para evitar sorpresas desagradables.
Si es principiante, tal vez aún no cobre suficiente como para contratar modelos profesionales; en las escuelas de modelaje y en las agencias siempre habrá modelos que también estén empezando y que requieran fotografías para su book. Negocie con ellos y llegue a un acuerdo de intercambio para que ellos no le cobren por la sesión ni usted por las fotografías que les tomará y editará para su portafolio.

Puesta en escena
Los modelos deben posar ante la cámara en escenarios cuidadosamente planeados. Si la sesión será en estudio, tenga bien claro el tamaño del set, la escenografía, el tipo de iluminación que utilizará y los accesorios y complementos que le podrán servir.
Si será en una locación, deberá visitarla, ver cómo se comporta la luz en distintos horarios (si es en exterior), recorrer cada rincón para ver qué le es útil, localizar los contactos de luz y determinar si será necesario usar algún generador o planta de luz.
Si su escenario será algún edificio o monumento histórico, la Ley Federal de Derechos establece que debe tramitar un permiso con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (consulte la página www.tramites.inah.gob.mx/).

Iluminación
Este punto es esencial en la fotografía de moda. Al principio requiere de una planeación minuciosa, y ya que la dominemos muy bien, entonces podremos dejar un poco a la intuición.
A menos de que desee lograr algo muy dramático o contrastado, lo mejor es trabajar, por lo menos, con una luz principal y otra de relleno. Sin excepción, tendrá que aprender a utilizar los flashes remotos.
Estudie, investigue y practique mucho. Al principio, pídale a amigos y familiares que posen para usted, así sabrá cuál es el efecto que logrará al colocar las luces en determinado lugar o al darles una intensidad específica.

Durante la sesión

El tiempo vale oro, sobre todo si está rentando un estudio o pagando a los modelos. Por ello, antes de la sesión, repase detalladamente todo lo que necesita, cómo montará el set, cuál va a ser el orden del vestuario, etc.
Siéntase seguro de sí mismo, sobre todo al momento de dirigir a sus modelos. Ellos deben sentir que sabe lo que hace y lo que piensa lograr, de lo contrario terminará tomando las fotografías que ellos quieran o acabarán por dirigirlo a usted.
Experimente con varias distancias focales, pero tome en cuenta que para evitar deformaciones es recomendable usar de 50 mm en adelante, a menos que lo que quiera sean imágenes distorsionadas, pies, cabezas o narices grandes, personas gigantes… usted decide.






El retoque
Después de la sesión le espera el trabajo de escritorio. Si no planeó bien su sesión, puede ser que tenga cientos de fotografías entre las que tendrá que elegir tal vez sólo cinco, y eso puede llevarle más tiempo del que imagina. Después viene el retoque, que puede ser desde una simple corrección colorimétrica o de contraste, hasta todo un trabajo de intervención sobre la foto original: quitar arrugas o manchas en la piel, eliminar celulitis, adelgazar o aumentar ciertas partes del cuerpo, hacer montajes, poner filtros y efectos… en fin, el trabajo de edición puede ser un arte aparte.
Finalmente, organice todo el material, elimine lo que no le sirva y clasifique sus fotografías desde el principio para que, con el paso del tiempo, tenga un archivo fotográfico bien hecho y en el que pueda encontrar las imágenes sin complicaciones. No lo olvide, para un fotógrafo es muy importante ser ordenado, previsor y, sobre todo, dueño de una imaginación muy inquieta.



Las fotografías se usan unicamente de manera ilustrativa, con fines periodísticos