Buscar en este blog

domingo, 12 de julio de 2015

EL filtro polarizador, insustituible

El filtro polarizador permite solo el paso de las ondas de Luz que esten alineadas a un plano de polarización u otro conforme se gira es por ello que es un elemento indispensable para disminuir los reflejos de la luz sobre algunas superficies.

En el mundo de la fotografía de hoy en día es posible imitar casi cualquier filtro y hacer un sinfín de efectos digitales por medio de un software como Photoshop o Lightroom. Pero la era de los filtros análogos aún está viva; sin duda, el que no han podido imitar al cien por ciento es el polarizador. Pero, ¿para qué sirve? ¿Qué ventajas le da al fotógrafo? ¿Se puede convertir en su compañero imprescindible?
Para entender el modo en que funciona este pequeño, hay que saber un poco sobre la naturaleza de la luz, que se desplaza en línea recta y viaja en infinidad de planos en torno a un eje. Cada uno de ellos es un plano de polarización, y lo que hace nuestro filtro es atrapar uno solo o quedarse con un rango muy estrecho; funciona como una rejilla por la que únicamente pasan las ondas que estén alineadas a ésta, por ello, podemos ver un plano de polarización u otro conforme lo vamos girando.
Sus funciones principales son disminuir los reflejos de la luz sobre algunas superficies y hacer los colores más intensos, sobre todo los tonos verdes de las plantas y los cielos azules, que se vuelven mucho más dramáticos, por lo que este filtro es el aditamento ideal para cuando salimos a fotografiar paisajes.
Cuando estamos ante una superficie como agua, vidrio o acrílico (salvo metales) con reflejos, éstos son ocasionados por luz parcialmente polarizada, entonces, si giramos el filtro polarizador de forma adecuada nos quedaremos con un sólo plano de polarización y reduciremos o eliminaremos dichos reflejos, lo que es una gran ventaja al fotografiar vitrinas, escaparates o autos.
Sin embargo, el efecto que produce el polarizador no siempre es el mismo porque varía de acuerdo con el ángulo en que se tome la foto respecto de la fuente de luz, y del ajuste que se le dé al rotarlo, ya que al ser un filtro giratorio, al hacerlo girar también podemos cambiar la intensidad del efecto.
Hay que tomar en cuenta que el filtro elimina luz, esto significa que también afecta a la exposición, lo cual varía de acuerdo con el ángulo de giro, con lo que podemos restar hasta dos diafragmas, según los valores de exposición que estemos manejando.

Tipos de filtros polarizadores
Existen varios tipos de filtros polarizadores, pero entre los más conocidos se encuentran:

• El polarizador circular estándar con montura clásica.
• El polarizador con montura slim, cuyo fino diseño es ideal para objetivos angulares porque reduce el riesgo de viñetado en las esquinas.
• El polarizador con multirrevestimiento MRC, tanto con montura estándar como slim, cuya superficie repele más la suciedad, la humedad y las gotas de agua, además de que es más resistente a los rayones.
• El polarizador circular no debe su nombre a su forma, sino al modo en que funciona, y éste es el que debes comprar si trabajas con una cámara réflex digital, ya que en éstas tanto el exposímetro como el autofoco se ven afectados por la polarización de la luz y podríamos tener fotos mal expuestas o desenfocadas si no usamos este tipo de filtro.
• El filtro polarizador lineal es el que se usaba normalmente para las cámaras réflex análogas.

Hacer cielos más intensos

Podemos hacer los cielos de nuestros paisajes más intensos, pero considera que no siempre se logran los mismos resultados porque depende tanto de la habilidad del fotógrafo como de las condiciones de luz. Primero, olvídate de disparar totalmente de frente o de espaldas al sol. Posiciónate de manera de que el sol quede justo al lado tuyo, que el objetivo apunte de modo perpendicular a su trayectoria y ve girando el filtro poco a poco hasta lograr el efecto deseado.

Quitar reflejos del agua o de un cristal
Cuando intentamos tomar una foto de algo cubierto por un cristal y tenemos luz a nuestra espalda nos encontraremos con un molesto reflejo en la superficie. Para eliminarlo colócate en un ángulo de unos 45˚ grados de la superficie (nunca exactamente enfrente). A continuación, mira por el visor y gira el filtro poco a poco para que el reflejo desaparezca.
Si lo que queremos fotografiar es, por ejemplo, un lago, un paisaje urbano con un charco o una alberca, tenemos que hacer lo mismo que en el caso de la vitrina, sólo que aquí ya nos encontramos a cierto ángulo de la superficie.

Para aumentar el contraste y la saturación
Esta es la función más sencilla del filtro polarizador. Solamente debes girarlo mientas observas a través del visor de la cámara hasta que la imagen adquiera el aspecto que más te convenza.
Este efecto es muy útil para hacer nubes más rechonchas o para resaltar el color de las plantas, aunque en ocasiones te verás obligado a elegir entre un cielo increíble, el agua sin reflejos o una vegetación de vivísimos colores.
De este modo podemos sacar gran provecho del filtro polarizador y convertirlo en nuestro compañero inseparable. Experimenta con él y dedícale tiempo. Seguramente te dará más de una sorpresa.