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martes, 29 de marzo de 2011

Los filtros que sobreviven a la era digital

Sobrevivientes de la fotografía análoga, los filtros constituyen el recurso idóneo para ahorrar tiempos de edición y conseguir efectos interesantes en las fotografías.

En la era de la fotografía digital, los filtros fotográficos siguen siendo un accesorio fundamental para mejorar las imágenes y conseguir diferentes efectos de manera rápida. Si bien es cierto que muchos de ellos han quedado obsoletos debido a que su efecto puede realizarse en los programas de retoque, muchos otros no han podido emularse digitalmente por lo que siguen siendo imprescindibles.
Existe una gran variedad de filtros, los cuales cumplen distintas funciones, desde modificar los colores, el enfoque y el contraste; filtrar la luz, eliminar los reflejos, incluir efectos especiales o simplemente proteger el objetivo contra rayaduras y golpes.


Qué filtro comprar
Dado que el filtro influirá en el resultado final, el primer consejo es no comprar un filtro demasiado económico, ya que de lo contrario podemos perder nitidez en la fotografía.
El precio de los filtros varía según la marca, el diámetro, la calidad y el tratamiento que posee el cristal. Entre las marcas más reconocidas encontramos a Hoya, B&W, Nikon, Tiffen y Cokin, que son consideradas de muy buena calidad, aunque también son las más costosas.
Se aconseja que los filtros sean de tipo Multi-Coated, ya que poseen tratamientos antirreflejos en una o ambas caras que ayudan a eliminar en gran medida destellos que producen pérdida de contraste, luminosidad y nitidez.
Es importante asegurarse que la cámara tenga una rosca frontal universal y conocer su diámetro para comprar el tamaño de filtro adecuado, aunque se pueden encontrar en el mercado anillos adaptadores de diferentes medidas.

Tipos de filtros
A continuación describimos los diferentes tipos de filtros que hay y el resultado que se obtiene con cada uno.

Filtros de contraste para B/N
Son filtros que corrigen o modifican los tonos de las fotografías en blanco y negro, con la intención de mejorar el contraste de un color específico.
Podemos destacar cuatro tipos de filtros de contraste, cuya función es aclarar el color del filtro y oscurecer el color complementario:
- Filtro amarillo. Absorbe tanto la luz azul como la ultravioleta, con lo cual los cielos aparecen más oscuros, se atenúan las pecas y se aclara la piel en los retratos. Es recomendable para paisajes o fotografías a grandes distancias, ya que también aclara la neblina.
- Filtro naranja. Elimina la luz azul y la ultravioleta. Se consigue un alto nivel de contraste entre el cielo y el resto de los elementos que componen la imagen. También se utiliza para oscurecer el follaje y las partes verdes de las flores, atraviesa la neblina y hace más nítidas las fotografías.
- Filtro rojo. Aclara los objetos de color rojo y oscurece los que tienen colores complementarios. Atraviesa también las capas ligeras de niebla para conseguir una fotografía más nítida, aunque aplana la imagen y disminuye el efecto de perspectiva.
- Filtro verde. Elimina el rojo y el azul y deja pasar el verde y el amarillo, permitiendo distinguir mejor las diferentes tonalidades de verde de una imagen. Se utiliza en retratos gracias a que equilibra la tonalidad rojiza de los focos para la fotografía y da a la piel tonalidades más naturales.
También existe un filtro azul, aunque es menos usual. Este filtro aclara el azul, convirtiéndolo casi blanco, mientras que el rojo se oscurece casi a negro.

Filtro de conversión
También son conocidos como filtros de corrección de color y se encargan de moderar la coloración de la luz, aunque esta función se puede hacer con el balance de blancos (WB) de las cámaras digitales.
Los más utilizados son el de color azul, que corrige la dominante amarilla y naranja y elimina el rojo, y el naranja (o rosado en el caso de un filtro FLD), que corrige la dominante azul. El nivel de ambos filtros varía de 1 a 2 diafragmas.

Filtro ultravioleta
Bloquea las radiaciones ultravioletas, que aunque son imperceptibles a simple vista pueden reducir el contraste y generar pérdida de definición en la imagen. También disminuye ligeramente el efecto calina, es decir, la leve niebla que puede aparecer en fotografías de paisaje con mucha luz.
Existen dos tipos de filtros UV, unos totalmente incoloros y otros con una ligera absorción del azul violeta; para fotografías en blanco y negro se pueden usar cualquiera de los dos, para fotos a color son aconsejables los incoloros. Por lo regular las cámaras digitales incluyen filtros internos que retienen los rayos UV. Sin embargo, se recomienda colocar un filtro UV externo enfrente del lente para que lo proteja contra golpes, caídas o condiciones climáticas adversas.

Filtro Skylight
Es un filtro casi incoloro con un ligero matiz rosado que filtra la luz UV y, además, reduce la intensidad del color azul que aparece en imágenes tomadas en la sombra a plena luz del día. También se usa como protector del lente, pues está diseñado para remover los efectos que causa la humedad en el medio ambiente.

Filtro infrarrojo
Estos filtros bloquean parte o todo el espectro de luz visible y dejan pasar solamente las ondas infrarrojas, con lo que se consigue un efecto de desaturación de los colores, con imágenes pálidas y grisáceas. El aspecto de las fotos es de tipo casi surrealista.

Filtro de densidad neutra
Los filtros neutros o “grises” reducen la cantidad de luz que llega al sensor de la cámara, sin alterar el tono y el contraste de la fotografía. Se utilizan para controlar la profundidad de campo, permitiendo una abertura mayor del diafragma sin cambiar la velocidad de obturación, y evitan la sobreexposición cuando se trabaja a contraluz o frente a fuentes de iluminación excesivamente intensas.
Existen varios tipos de filtros ND, dependiendo de la cantidad de luz que reduzcan, para lo cual vienen indicados con distintas numeraciones que indican el grado en que limitan el paso de la luz. Mientras más grande sea la numeración, el filtro es más gris y logra mayor reducción.
Una aplicación habitual de estos filtros son las fotos de corrientes de agua o cascadas, donde se utiliza un tiempo de exposición muy largo para que el agua salga como una masa difusa.

Filtro polarizador
Tiene un tono gris y deja pasar la luz solamente en una determinada dirección (es decir, la polariza). Se utiliza para eliminar los reflejos de superficies brillantes no metálicas, como agua, nieve, vidrio, gafas y escaparates, especialmente con ángulos entre 30º y 40º. También es adecuado para oscurecer el cielo en las fotografías de color sin afectar el equilibrio cromático.
Este tipo de filtro aumenta la saturación de los tonos altos y disminuye el contraste. En tomas en exteriores es útil para aumentar la intensidad de los tonos verdes, acentuar las nubes en un cielo azulado y eliminar el smog o la niebla del horizonte.
Debido a que los filtros polarizadores lineales causaban problemas a las cámaras con sistema de autoenfoque, se desarrollaron polarizadores circulares, los cuales están construidos sobre la base de dos cristales, uno fijo y otro con movimiento de rotación, con el cual se puede graduar el ángulo de incidencia del polarizado sobre la toma.

Filtro difusor
Reduce intencionadamente la nitidez de la imagen, difuminándola o suavizándola. Este efecto puede darse en toda el área o sólo en los bordes.
En fotografías de retratos y desnudos elimina los efectos de la piel y proporciona una atmósfera romántica.

Filtro estrellado
Convierte los puntos de luz intensa en puntos brillantes estrellados, creando efectos atractivos en panorámicas nocturnas. Hay de 4, 6 y 8 puntas.

Filtro Prisma Multi-imagen
Incorpora varias superficies prismáticas de diferentes formas y colocación, para producir múltiples imágenes deacuerdo con el número de facetas.

Filtro de aproximación
Es una lente de aumento (entre 0.25 y 5 dioptrías) que acorta la distancia de enfoque del objetivo, logrando una mayor imagen del sujeto. Se usa para macrofotografía.

Filtro splid-field


Este filtro es mitad lente de aproximación y mitad sin vidrio. Permite hacer una foto de un objeto enfocado a 20 cm o menos sin nada en la parte superior, para obtener una perfecta profundidad de campo.